"No podemos dejar que otros hermanos carezcan de lo necesario mientras a nosotros nos sobran cosas"

martes, 17 de septiembre de 2013

SANTA EMILIA LUCHÓ POR EL DERECHO A LA EDUCACIÓN

Dando un paso atrás en la historia, hacemos referencia a 1814, para recordar las consecuencias de la Revolución Francesa. Y así, entender mejor en qué situación se encontraba nuestra querida Santa Emilia.
Sabemos que fueron muchas las consecuencias que se produjeron durante y después de aquella revolución. Entre ellas mentamos la caída del régimen de la monarquía absoluta. A partir de ahí, se establecieron nuevos derechos para los ciudadanos, y se difundieron las ideas democráticas. La situación económica francesa se sustentaba por entonces en que el 72% de los franceses vivían de la agricultura y que de esta todavía se producían las tres cuartas partes de la renta anual francesa. A pesar de ello los cultivos eran tan débiles como aleatorios; el utillaje del campo era  tan rudimentario como el del siglo anterior, y la división del suelo se acentuaba año tras año. Dando lugar a unos salarios en la clase obrera agrícola; tan bajos, que apenas daban para comer.En toda esta realidad histórica, vivió Santa Emilia. 
Un día durante la primavera de 1815, en la visita a un enfermo presenció que un gran número de vecinos discutían a la puerta de la casa sobre la imposibilidad de mandar sus hijos a la escuela. La carencia de dinero les hacían pasar necesidad y casi no tener para la alimentación. ¡Sí, esa era la realidad mayoritariamente de los agricultores! ¿cómo se iban a cuestionar mandar a sus hijos a la escuela?. Cuando la cuestión a la que se enfrentaban era, cómo poder alimentar a todos los miembros de la familia.
Santa Emilia, que escuchó entre lágrimas y con gran claridad el clamor de su pueblo (Éxodo 3:7). Se dejó cuestionar, entonces; surgió de su interior la más vital idea de contribuir y educar a esas familias. Su escucha compasiva nuevamente fructifica en obras. Comienza acogiendo e instruyendo a los niños de las familias más pobres, los atendía en su propia habitación de la Maison Saint-Cyr. No era más que una habitación pequeña, pero se las arregló para recibir en ella a niños y a las maestras que le ayudaban. 
Como era de esperar, pronto, buena parte de la opinión pública se puso en su contra. Muchos miembros del clero la criticaron. Pero a pesar de todo y con el callado pero firme apoyo del padre Marty, ella siguió adelante. Recurrió a sus propios bienes para alquilar y acondicionar una casa y, fue el 3 de mayo de 1816 cuando abrió una clase gratuita dirigida especialmente a niñas huérfanas. Una frase que se recoge de aquellos momentos es: "Solo he pensado en los pobres al fundar la congregación”...“nuestro amor tiene que atravesar los mares y extenderse a todos los hombres." Podemos decir que Santa Emilia entendía el Amor como justicia, el Amor como derecho, el Amor como igualdad… Compasiva y luchadora descubrimos un poquito más a nuestra Fundadora. Con ella también se marcó un antes y un después en la historia humana y universal, hasta llegar a hoy; en que nos beneficiamos de tener una enseñanza en muchos países gratuita. Nuestra querida Santa Emilia fue un eslabón más en la cadena de lucha por un mundo más justo y humano.
Hoy, tenemos derecho a la educación gracias a que ha sido reconocido y se lo debemos a miles de pequeñas y grandes luchas. Este dcho está contenido en numerosos tratados internacionales de derechos humanos pero su formulación más extensa se encuentra en el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de las Naciones Unidas. Que ha sido ratificado por casi todos los países del mundo. Literalmente queda recogido “Los Estados convienen en que la educación debe orientarse hacia el pleno desarrollo de la personalidad humana y del sentido de su obra hacia la dignidad, y debe fortalecer el respeto por los derechos humanos y las libertades fundamentales” En su artículo 13 se reconoce el derecho de toda persona a la educación.¡Luchar por los derechos económicos, sociales y culturales es un deber y una responsabilidad como ciudadanos;  para con nosotros y con nuestros hermanos!

"PEQUEÑAS ACLARACIONES"
Va Dios mismo en nuestro mismo caminar...
-Cuando el pobre nada tiene y aún reparte,
cuando un hombre pasa sed y agua nos da,
cuando el débil a su hermano fortalece.
-Cuando un hombre sufre y logra su consuelo,
cuando espera y no se cansa de esperar,
cuando amamos, aunque el odio nos rodee.
 -Cuando crece la alegría y nos inunda,
cuando dicen nuestros labios la verdad,
cuando amamos el sentir de los sencillos.
-Cuando abunda el bien y llena los hogares,
cuando un hombre donde hay guerra pone paz,
cuando hermano le llamamos al extraño.
Sigue Sus Huellas
L.C.R.

3 comentarios:

  1. Un ejemplo que se debiera valorar en estos tiempos cáusticos en los cuáles se están cercenando desde el Gobierno y determinadas CC.AA. el derecho a una educación pública y gratuita: quitando becas y cheques-libro, recortando recursos institucionales y profesorado...

    Santa Emilia estaría escandalizada. En fin...

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  2. Santa Emilia no se escandalizaba de los comportamientos de los poderes políticos; sufria las consecuencias, como nosotros ahora, pero no quedaba inactiva, buscaba medios, inventaba estrategias, para poder atender las necesidades de la gente humilde, y sobre todo, confiaba en que la Divina Providencia no le faltaría nunca . Araceli

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