Desde hace bastante tiempo se ha venido desarrollando toda una teología de los "signos de los tiempos", como una forma de percepción de un plan divino para la historia humana. -"¿Así que sabéis descubrir el aspecto del cielo y no podéis discernir los signos de los tiempos?" (Mateo 16,3)
¿Podemos
discernirlos? En todas las épocas de la
historia surgen personas con una gran fe en Dios, valientes, que se enfrentan
abiertamente a la injusticia, que sufren por sus ideas y nos dejan una huella
profunda, a veces inexplicable pero con un aroma que todo lo invade. Ese aroma
proviene de Dios mismo, que se ha acercado a los hombres; a través de ese
mediador, Jesús.


